Yo, yo mismo y el negro Jack

Categoría: César, habitación 13

     Mierda, tengo la boca espesa. Ya sabes lo que eso significa ¿no? Sí, ya, ya. No, ya, ya, no. Que te has pasado con los gin-tonics y lo sabes. La culpa es del puto gerente del local, los pone tan baratos… y te los traen esos chicos tan monos que… A ver, sirlitempel, que no estás medioenpelotas en un chiringuito playero con los pinreles metidos en la arena contemplando una pastelosa puesta de sol, que estás

–¿Carta?

     ¿Carta, carta? Coño, claro que quiero carta. Si te parece me planto con cinco, mema de los cojones. Hostia puta, ¡cinco! ¿Qué día es hoy? ¿Tres?

–Carta.

     Sí claro, tres cuando sentaste tu culo gordo en la silla y empezaste a perder, ahora ya es cuatro. ¡Joder, joder, joder! Pasado mañana tengo que presentar las cuentas del mes. No, espera, pasado mañana no, ¡mañana! Me van a empalar, seguro, me empalan, van a coger la mierdainforme que les envíe y me lo van a meter hasta la… ¿Un ocho? Me has dado un ocho, ¡un puto ocho! ¿Qué mierda de carta es esta? ¿Qué hago yo ahora con doce? Con trece, con trece… cinco y ocho, trece. Cojonudo ¡trece! Atomarpolculo. Éramos pocos y parió la abuela. Si al menos dejasen fumar. Pero no, claro, eso no, que hace daño. Jugarse la paga del mes, sí, pero fumar, no. ¡Hay que tocarse los huevos!

–¿Desea tomar algo más?

     Coooooño, ¿y tú de dónde has salido, morenazo? Aquí hacen casting, seguro, no puede ser que todos los camareros estén tan buenorros. Joder, ¡que calor de repente!

–Unajua.

–¿Perdón?

–Un agua. Un agua mineral con gas… Y limón… Y hielo, mucho hielo…

     Anda, mira, la crupier no le quita ojo al camarero. ¡Le ha mirado el culo, la muy guarra! Ese culito de mozalbete. Seguro que están liados, que aprovechan cualquier oportunidad para refrotarse en algún cuartucho oscuro mientras nosotros nos dejamos la pasta aquí fuera. Pasta con la que, por cierto, les pagan el sueldo. No, si al final estaré yo subvencionándoles los condones

–¿Carta?

     Oeeeee, nena, tranqui, tranqui, que la están peinando. ¿O es que de repente se te ha despertao la chirla y quieres hacer un descansito?

–Un segundo, por favor.

     A ver, céntrate. Tienes trece, hasta veintiuno faltan… ocho. O sea, de uno a siete me quedo por debajo, con ocho hago pleno, y por encima, con nueve, diez, J, Q o K, me paso. Y esto por cada uno de los cuatro palos… y nosecuantas barajas que tienen en el jodio chisme repartidor ese… Tía, deja ya de mirarme, hostias, ¿que nos conocemos o qué? No, no, imposible. ¿Aquí? No; y de paisano menos. ¡Eh!, retoma, retoma, ¿qué decía Don Marcelo en clase de mates, casos probables entre casos favorables? ¿Casos posibles por casos imposibles? Sí, eso, imposible, misión imposible, como la peli. A tomar por saco, en palabras de la yaya: antes morir que perder la vida

–Carta.

     La dama de picas… ¡Mecagoenlaputamadre de la dama de picas y en el primo francés de Heraclio Fournier y en el hijolagranputa que inventó este juego y en el malfollao del gerente de este casino de mierda y en el pedazo chupóptero del Presidente Autonómico que permitió su construcción y en el presidente americano por no haber bombardeao ya este puto país! Ya me dirás tú ahora cómo coño repongo el dinero que he sacado de la caja este mes

–Vaya, veintitrés. Está claro que hoy no es mi día.

–¿Abandona la mesa?

     No, si te parece sigo, tontalculo. ¿Qué me voy a jugar? ¿Los pelos de las piernas? ¿Es que no ves que no me queda ni una puñetera ficha?

–Sí, mejor me retiro; y siento de verdad no poder dejarte propina.

–Oh, bueno, no se preocupe, ya habrá ocasión. ¿No espera a su agua?

     El agua; te vas a meter el agua por donde yo te diga. O mejor, métesela al camarero por el culo a ver si el gas se lo revienta

–No, ya da igual. Por favor, pide que me la apunten en la cuenta.

–Como guste. Buenas noches,… padre.

     …

–Buenas noches, hija.

     …de puta

Etiquetas: Hb13, juego, negro

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